Nos adentramos en el belén de Rafael Encabo, ganador de la categoría de particulares del Concurso de Belenes Populares 2025, el cual es mucho más que un montaje navideño: es una obra que combina ingenio, detalle y pasión familiar. Puede visitarse en la calle Juan Manuel de Arejula, número 40, y deja claro por qué se ha llevado el reconocimiento: cada figura, cada luz y cada mecanismo refleja años de dedicación y un amor profundo por la tradición. Rafael comienza el montaje en octubre, consciente de que recrear el pueblo de Belén requiere no solo paciencia, sino también una sincronización precisa de luz, movimiento y ambientación. Este año, su belén incorpora un ciclo completo de día y noche, con amanecer, atardecer, casas humeantes y figuras en movimiento que se detienen y reinician, creando una escena viva y cambiante.
El ingenio de Rafael se refleja también en los materiales que utiliza: motores de microondas o DVD antiguos, tapones de cobre, ventanas de una butaca vieja o incluso una caja metálica de galletas convertida en molino. Además, ha querido incluir un guiño local, representando diferentes oficios con personas conocidas de Lucena, como el panadero o el carpintero, lo que aporta cercanía y un toque entrañable. “La alegría está en que reconozcan el trabajo y el sacrificio”, comenta Rafael, orgulloso de que su esfuerzo y creatividad sean apreciados.
Detrás de este resultado hay un trabajo en equipo: mientras Rafael se encarga de la estructura, la electricidad y los mecanismos, su mujer y su hija diseñan los paisajes y colocan las figuras, probando que todo funcione a la perfección. Para quien quiera comprobarlo en persona, puede realizar en horario de tarde, de 17:30 a 21:00 horas, y también los fines de semana.
El Concurso de Belenes Populares 2025, una iniciativa de la Delegación de Fiestas, Costumbres y Tradiciones del Ayuntamiento en colaboración con el CCA Eliossana, se ha estructurado este año en dos categorías —Belenes Particulares y Belenes de Entidades y Espacios Públicos— con novedades orientadas a reforzar la participación ciudadana y actualizar la tradición, permitiendo que familias, asociaciones y colectivos locales compitan en igualdad de condiciones.