El Poljé de la Nava de Cabra, en pleno Parque Natural de las Sierras Subbéticas, se muestra estos días en todo su esplendor. Tras las lluvias acaecidas durante las últimas horas, la amplia depresión kárstica que recoge las aguas de la sierra de Cabra se ha convertido en un auténtico "lago" temporal. El río Bailón baja con fuerza, alimentando los arroyos estacionales y el salto de las Chorreras, cascadas que ofrecen una de las estampas más singulares de la comarca.
Las imágenes captadas por Carlos González durante su ruta por la Nava muestran el agua en su estado más natural: encharcamientos generalizados, arroyos desbordados y saltos de agua, donde el río marca su curso hacia Zuheros con un caudal excepcional para la época.
Una cuenca singular
La Nava de Cabra funciona como una cuenca fluvial endorreica y kárstica, caracterizada por un suelo arcilloso impermeable que favorece la formación de charcas y lagunas temporales. El río Bailón, principal arteria de este poljé, atraviesa la depresión y termina drenando parte de sus aguas por sumideros kársticos o los cauces de las Chorreras. La zona está jalonada además por fuentes, como el manantial de El Pilar, y actúa como regulador hidráulico natural, acumulando agua antes de que fluya hacia el acuífero subterráneo. El cauce dispone bajo tierra de un gran caudal, debido a esta filtración provocada por la roca caliza y el terreno kárstico de las Sierras Subbéticas. En este río estacionario de 12,8 km. desembocan numerosos arroyos como la Fuenseca.
Lluvias persistentes y mucha precaución
El invierno ha sido generoso en precipitaciones, y según los registros de la comarca, los últimos días se han acumulado más de 20 litros por metro cuadrado en estaciones como Priego de Córdoba. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) mantiene aviso amarillo por fenómenos meteorológicos adversos para la Subbética durante los días martes 27 y miércoles 28 de enero de 2026, con la borrasca Joseph trayendo lluvias persistentes e intensas. Se esperan hasta 70 litros por metro cuadrado en el conjunto del episodio, con los caudales de la comarca en máximos durante los próximos días.
El suelo está saturado y los acuíferos se están recargando, un factor que aumenta el riesgo de desbordamientos. Por ello, las autoridades recomiendan extremar las precauciones, evitando acercarse a cauces y zonas inundables mientras dure el episodio.
El pantano de Iznájar, a la espera de más agua
La aportación de las lluvias se refleja también en el pantano de Iznájar, el mayor embalse de Andalucía, que a fecha de hoy está al 24 % de su capacidad, con 251 hectómetros cúbicos de agua almacenada. Aunque todavía lejos de la media de la última década, este volumen representa una mejora respecto a semanas y años anteriores y muestra cómo las lluvias invernales comienzan a equilibrar los recursos hídricos de la comarca.