Quiero recordar en este mes de enero al gran poeta español Miguel Hernández (1910-1942), uno de los mejores de la generación del 27, cuya vida y obra nos fue ocultada durante demasiado tiempo. Yo hasta los 30 años no pude conocer nada de él porque, durante casi toda la dictadura, no aparecía en los libros de texto y era silenciado en algunas antologías.
Hoy me dispongo a contar un episodio curioso y lamentable que yo desconocía: Miguel Hernández se casó dos veces, una voluntariamente por lo civil, con su novia Josefina Manresa, en 1937, estando al caer la República española; y otra con la misma esposa por lo religioso, pero casi obligado, "in artículo mortis", en 1942, 24 días antes de morir. Para explicarlo mejor y dejando aparte la pobre infancia de Miguel en su trabajo del campo y guardando cabras, hablemos de algunos de sus amigos.
RAMON SIJÉ.- Fue su primer amigo al que conoció en el colegio Santo Domingo en 1924 y en donde ambos destacaron por sus excelentes calificaciones. Años después compartieron inquietudes literarias en poemas y artículos que luego exponían en la Casa del Pueblo y el Círculo Católico. Sijé murió en la Nochebuena de 1935, en Orihuela, a los 22 años de edad a causa de una septicemia, dejando a Miguel tan lleno de dolor que le dedicó una Elegía, cumbre de la literatura española.
LUIS ALMARCHA.- Este sacerdote y canónigo en Orihuela (y años después obispo de León de 1944-1970) fue el primer gran protector y mecenas de M.H, pues le pagó parte de la edición de su primer libro Perito en Lunas (1933), pero la amistad entre ellos se quebró cuando el poeta se trasladó a Madrid en1936 y, al estallar la Guerra Civil, mantuvo su compromiso social republicano, mientras que Almarcha lo llegó a considerar un hijo "descarriado"
Al terminar la Guerra Civil (abril 1939), temiendo una fuerte condena, el poeta huyó hacia Portugal, pero la guardia portuguesa lo entregó o a la guardia civil española y M.H. fue condenado a muerte "por adhesión a la rebelión", aunque la pena le fue conmutada después por 30 años de cárcel. Tras encerrarlo en varias prisiones y sufrir tuberculosis, acabó en el Reformatorio de adultos de Alicante. Entonces su familia recurrió al influyente Almarcha para solicitar clemencia, pero este condicionó su ayuda a que Miguel se "arrepintiera públicamente" y se casara con Josefina por la Iglesia, prometiéndole que, si así lo hacía, facilitarían su traslado al sanatorio antituberculoso de Porta Coeli. De esta manera ambos se casaron "in artículo mortis" el 4 de marzo de 1942 para proteger a su familia y con la esperanza de un traslado que no llegó. Miguel murió en la enfermería de la cárcel 24 días después del enlace.
VICENTE ALEIXANDRE.- Este gran poeta, galardonado años después (1977) con el premio Nobel de Literatura, fue uno de los primeros en reconocer el genio de M.H, cuando este lo visitaba en su casa en Madrid. Desde allí siempre lo apoyó y, tras la Guerra Civil, se convirtió en principal protector de la familia cuando Miguel fue encarcelado, pues Josefina quedaba con su hijo en pobreza total. Al morir tuberculoso, el régimen franquista impedía aún más las visitas a Josefina y ella no tenía medios para darle una sepultura digna. Fue entonces cuando Aleixandre le envió 2.500 pesetas (una fortuna por entonces) para pagar los gastos del entierro y asegurar un nicho. Pero no fue un pago único, pues Aleixandre, junto a otros amigos como J.M. Cossío, enviaron algunos giros postales periódicos a Josefina durante años para que ella y el pequeño Manuel Miguel pudieran sobrevivir.
PUNTO FINAL.- La tumba de Miguel Hernández en el cementerio municipal de nuestra Señora del Remedio en Alicante se ha convertido en un lugar de peregrinación y es, con diferencia, la más visitada. No está solo, Miguel descansa junto a su esposa Josefina Manresa (+1987) y su hijo Manuel Miguel (+1984).
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