OPINIÓN: Las mujeres rurales también tienen acentos de otros lugares

14 de Octubre de 2026
Fragmento del cartel anunciador de este Día Internacional de las Mujeres Rurales

Hay mujeres que llegaron a Lucena con una maleta, una fotografía familiar y la esperanza de comenzar una nueva vida. Otras nacieron aquí, pero crecieron acompañadas por las historias, lenguas y costumbres que sus madres trajeron de otros países. También están quienes emigraron de nuestros pueblos en busca de oportunidades y regresaron años después. Todas ellas forman parte de una misma realidad: la de unas mujeres rurales que, desde trayectorias diversas, contribuyen cada día a sostener y transformar nuestra comunidad. 

Cada 15 de octubre, el Día Internacional de las Mujeres Rurales propuesto por las Naciones Unidas reivindica la aportación fundamental de las mujeres al desarrollo agrícola y rural, la seguridad alimentaria y la cohesión de sus comunidades. En 2026, esta celebración vuelve a poner de relieve la necesidad de garantizar su acceso a los recursos, los derechos, la protección social y la participación en las decisiones que afectan a sus territorios. Desde Lucena Acoge, a través del proyecto Educando en Igualdad, subvencionado por la Diputación de Córdoba, nos sumamos a esta reflexión desde una perspectiva esencial: hablar de mujeres rurales en Lucena y en la Subbética significa también hablar de diversidad. 

La ruralidad contemporánea no puede reducirse a una única imagen de mujer vinculada exclusivamente a la agricultura o la ganadería. Mujer rural es también quien trabaja en el comercio local, cuida de personas mayores, emprende, estudia, busca empleo, participa en asociaciones o sostiene las tareas familiares y comunitarias. En muchos casos, además, estas mujeres afrontan obstáculos relacionados con el acceso al empleo, la conciliación, la movilidad, la formación y las oportunidades profesionales. 

Para las mujeres migrantes, estas dificultades pueden verse acompañadas por el proceso de adaptación a un nuevo entorno social y cultural. Sin embargo, reducir sus historias únicamente a las dificultades supondría ignorar una parte esencial de su realidad: sus capacidades, conocimientos, experiencias y aportaciones. Mujeres procedentes de 

América Latina, África, Europa y otros lugares están incorporando a nuestros municipios nuevas formas de entender la vida, experiencias profesionales, iniciativas emprendedoras, idiomas, tradiciones, redes de apoyo y riqueza cultural. 

Lucena y la comarca de la Subbética constituyen, en este sentido, un espacio de encuentro sociocultural con una notable capacidad para generar nuevas realidades. La diversidad no debe contemplarse como una cuestión periférica, sino como un elemento que puede contribuir a fortalecer el presente y el futuro de nuestros pueblos. 

En los últimos años se han desarrollado iniciativas destinadas a reconocer y visibilizar el papel de las mujeres en la vida local. En marzo de 2026, por ejemplo, el Ayuntamiento de Lucena homenajeó a ocho mujeres y colectivos vinculados a diferentes ámbitos, entre ellos el mundo rural, el comercio, la cultura, la empresa y el deporte. El siguiente paso debe ser ampliar progresivamente esa mirada para incorporar todas las experiencias que conforman nuestra sociedad. 

También debemos prestar atención a las generaciones más jóvenes: hijas de mujeres migrantes que han crecido en Lucena y que representan una realidad cultural diversa, capaz de establecer puentes entre diferentes identidades y tradiciones. Su presencia demuestra que pertenecer a un territorio no implica necesariamente renunciar a las propias raíces. 

La ruralidad del siglo XXI es plural, dinámica y diversa. Por ello, las políticas de igualdad, empleo, conciliación y participación deben incorporar plenamente las experiencias de las mujeres rurales, migrantes e inmigrantes reconociendo no solo como destinatarias de recursos, sino como agentes activos de transformación social. 

Este 15 de octubre puede ser una oportunidad para mirar alrededor y preguntarnos cuántas historias de mujeres permanecen todavía sin contar. En Lucena y en la Subbética son muchas. Algunas tienen acento de aquí; otras conservan el de sus países de origen. Pero todas, desde sus diferentes trayectorias, han contribuido a construir esta nuestra comunidad. 

Porque una sociedad rural con futuro necesita contar con todas sus mujeres. Y porque sus voces, vengan de donde vengan, también forman parte de la historia y del presente de nuestros pueblos. 

Aziz Ouragh Ouragh. Proyecto Educando en Igualdad de la Asociación Lucena Acoge

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