El Ayuntamiento destina 17.000 euros a reforzar la labor asistencial de Cáritas Sagrada Familia y el Comedor Social Virgen de Araceli

Los convenios suscritos con la parroquia consolidan el respaldo municipal a dos recursos clave en la atención diaria a personas y familias en situación de vulnerabilidad en Lucena

27 de Abril de 2026
Irene Aguilera, edil de Servicios Sociales, Aurelio Fernández y Fernando Martín durante la firma del convenio

El alcalde de Lucena, Aurelio Fernández, y el párroco de la Sagrada Familia, Fernando Martín, han suscrito este lunes en Alcaldía dos convenios de colaboración mediante los que el Ayuntamiento renueva su apoyo económico a dos de los principales recursos asistenciales que operan desde la parroquia lucentina: Cáritas Parroquial de la Sagrada Familia y el Comedor Social Virgen de Araceli. En total, la administración municipal destinará 17.000 euros a sostener la actividad de ambos servicios durante el presente ejercicio.

El primero de los acuerdos corresponde a Cáritas Parroquial de la Sagrada Familia y se enmarca dentro de la línea de convenios que el Consistorio mantiene con todas las Cáritas parroquiales de la ciudad. En este caso, la aportación asciende a 4.000 euros y tiene como finalidad colaborar en la atención inmediata a familias y personas con necesidades básicas, un ámbito en el que, según destacó Aurelio Fernández, estas entidades “llegan muchas veces antes que la propia administración” por su cercanía, agilidad y conocimiento directo de las situaciones de urgencia social. El alcalde defendió que esta red de apoyo constituye un complemento imprescindible a la intervención de los Servicios Sociales municipales y garantizó la continuidad de la colaboración económica.

 

13.000 euros para el comedor social

El segundo convenio, de mayor cuantía, se formaliza con el Comedor Social Virgen de Araceli, al que el Ayuntamiento concede 13.000 euros para contribuir al mantenimiento de un recurso que el regidor definió como “uno de los grandes referentes sociales de la ciudad”. La ayuda municipal permitirá sufragar parte de los gastos corrientes que genera el funcionamiento diario del servicio –suministros, adquisición de alimentos y sostenimiento general de las instalaciones– en un dispositivo que atiende actualmente a algo más de 40 usuarios diarios, aunque en meses anteriores, coincidiendo con la campaña olivarera, ha llegado a rondar las 60 personas, según precisó el párroco.

Fernández puso en valor no solo la cobertura asistencial que prestan ambas iniciativas, sino también la coordinación existente entre estos recursos parroquiales y los dispositivos municipales de atención a colectivos vulnerables. En este sentido, recordó la planificación conjunta desarrollada recientemente con otros servicios como el Centro de Atención Básica a Inmigrantes para asegurar una respuesta integral a temporeros y personas sin recursos, insistiendo en que el objetivo del Ayuntamiento pasa por “trabajar de manera coordinada, conjunta y estando siempre al lado de quienes nos indican cuáles son las necesidades más urgentes”.

 

Un balón de oxígeno para seguir adelante

Por su parte, Fernando Martín agradeció el respaldo institucional recibido y subrayó que ambos convenios representan “un balón de oxígeno” para poder seguir desarrollando una labor que sería inviable sin la implicación del voluntariado lucentino. El párroco incidió en que la aportación municipal resulta esencial para sostener una actividad asistencial permanente que la Iglesia mantiene como respuesta directa al sufrimiento y a la exclusión social. “Dar de comer cada día exige luz, agua, alimentos e inversión económica”, señaló, al tiempo que reivindicó que detrás de estos recursos existe una amplia red de personas anónimas que dedican tiempo y esfuerzo para que Lucena continúe siendo, también en el ámbito social, un referente de solidaridad y atención a quienes más lo necesitan.

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