El grupo municipal Ciudadanos Lucena ha denunciado la «parálisis» del equipo de gobierno del Partido Popular a la hora de resolver los problemas que arrastra el mercadillo municipal de los miércoles. Según la formación, la situación permanece bloqueada desde finales de 2023 y afecta tanto a la adjudicación de nuevos puestos como a la organización de iniciativas como el mercadillo nocturno, que este año no se celebrará.
La formación considera que la tramitación de la nueva ordenanza municipal de Comercio Ambulante está avanzando con una lentitud «inaceptable», pese a tratarse de una regulación necesaria para reorganizar y actualizar el funcionamiento del mercadillo.
La propuesta de modificación integral de la ordenanza fue aprobada por unanimidad en el pleno municipal celebrado en enero de 2026 y posteriormente remitida a la Dirección General de Comercio de la Junta de Andalucía. Este organismo trasladó a finales de febrero una serie de observaciones al documento que, según Ciudadanos, no fueron contestadas por el Ayuntamiento hasta el pasado 12 de junio, casi cuatro meses después.
El portavoz municipal de la formación, Jesús López, ha recordado que su grupo trabaja desde noviembre de 2023 en la actualización de una normativa que considera insuficiente. «Casi tres años después seguimos con puestos vacantes bloqueados, con un mapa municipal desactualizado y con un mercadillo nocturno que, a pesar de su buena acogida, no se celebrará en 2026», ha lamentado.

Ciudadanos sostiene que, mientras no entre en vigor la nueva ordenanza, no será posible conceder los puestos que actualmente se encuentran vacantes. También señala que la normativa vigente impide celebrar el mercadillo nocturno de manera independiente al de la mañana, lo que obliga a los vendedores a elegir entre ambos horarios. Esta circunstancia afecta especialmente a los comerciantes procedentes de otras localidades, que no quieren renunciar a su actividad habitual, lo que supone un obstáculo para su desarrollo.
La formación también reclama una solución para determinados vendedores ambulantes, como los puestos de churros o castañas, que actualmente encuentran dificultades para instalarse en plazas y otros espacios abiertos del municipio o para incorporarse al propio mercadillo.
Ciudadanos recuerda que el conflicto se remonta al anterior mandato municipal. La ordenanza de Comercio Ambulante fue aprobada en 2020 y modificada parcialmente en 2022. Posteriormente, en noviembre de 2023, el gobierno local llevó al pleno una nueva modificación que provocó el rechazo de buena parte de los vendedores, quienes llegaron a convocar una huelga al considerar que sus demandas no habían sido atendidas. Tras aquellas protestas, Ciudadanos presentó en enero de 2024 una moción para anular los acuerdos anteriores, establecer una solución provisional y acometer una revisión integral de la ordenanza. La iniciativa fue respaldada por unanimidad por todos los grupos municipales.
Ciudadanos exige ahora al gobierno local que convierta este asunto en una «prioridad real» y acelere la aprobación definitiva de la normativa.