Alrededor de medio centenar de personas se han concentrado en la mañana de este martes a las puertas del IES Juan de Aréjula de Lucena para mostrar su rechazo a la posible desaparición del ciclo de Formación Profesional Básica Específica de Cocina que se imparte en el centro.
Convocados por el AMPA, los asistentes –representantes del AMPA, familiares, alumnado y profesorado– han protagonizado esta segunda jornada de movilizaciones portando pancartas y carteles en defensa de este itinerario formativo, al tiempo que hacían sonar cacerolas y coreaban consignas contra una decisión de la Junta de Andalucía que consideran “un recorte” educativo.
La protesta se produce en un contexto de creciente inquietud en la comunidad educativa tras el anuncio de la Consejería de Desarrollo Educativo y Formación Profesional de suprimir este ciclo, implantado en el centro desde 2014. Actualmente, siete jóvenes con necesidades educativas específicas cursan estos estudios, cuya continuidad quedaría en el aire de cara al próximo curso.
Las familias insisten en que este programa resulta clave para la inserción laboral del alumnado, ya que permite obtener una cualificación profesional de nivel 1, y rechazan la alternativa planteada por la administración autonómica –un Programa de Transición a la Vida Adulta y Laboral (PTVAL)– al considerar que no ofrece las mismas oportunidades formativas ni profesionales.
Esta segunda concentración ha tenido lugar apenas unas horas antes de que una comisión de padres se desplace a Córdoba para trasladar sus reivindicaciones ante la delegación, invitados por esta, en una jornada que da continuidad a la agenda de movilizaciones iniciada el lunes. Asimismo, se produce tras la visita realizada ayer al centro por altos cargos de la Dirección General de Formación Profesional de la Junta de Andalucía, en el marco de este proceso.
Las movilizaciones continuarán en los próximos días con una manifestación convocada para el miércoles 22 de abril, que recorrerá las calles de la localidad hasta culminar en la Plaza Nueva, a las puertas del Ayuntamiento. Además, no se descartan nuevas acciones en la capital cordobesa.
Desde el AMPA reiteran su intención de mantener la presión institucional y social hasta lograr la paralización de una medida que consideran injustificada y perjudicial, no solo para el alumnado afectado, sino también para la oferta educativa de Lucena y su comarca.
