El Pleno del Ayuntamiento de Lucena rechazó este miércoles la moción urgente presentada conjuntamente por PSOE e Izquierda Unida en la que ambas formaciones solicitaban la suspensión cautelar del procedimiento de licitación del servicio de limpieza, conservación y mantenimiento de parques y jardines, así como la revisión del acuerdo municipal que aprobó en su día la externalización del servicio.
La propuesta fue finalmente tumbada con los votos en contra del Partido Popular, Ciudadanos, Vox y el concejal no adscrito, frente al respaldo de PSOE e IU, tras un debate plenario que volvió a poner de manifiesto las profundas diferencias políticas sobre el modelo de gestión de este servicio municipal y sobre la validez de los informes económicos que sustentaron el proceso de privatización.
La moción de PSOE e IU llegaba al Pleno tras la resolución del Tribunal Administrativo de Recursos Contractuales de la Junta de Andalucía (TARCJA), que estimó el recurso presentado por la patronal del sector, ASEJA, contra la primera licitación del servicio al considerar insuficiente el presupuesto previsto para cubrir los costes salariales reales del convenio colectivo, obligando al Ayuntamiento a rehacer los pliegos y elevar el coste del contrato.
Desde Izquierda Unida, Miguel Villa defendió que la iniciativa no pretendía reabrir el debate ideológico entre gestión pública o privada, sino analizar las “circunstancias sobrevenidas” derivadas de la resolución del TARCJA. El portavoz de IU sostuvo que los datos económicos que inicialmente justificaron la gestión indirecta “han desaparecido”, al haberse incrementado considerablemente el coste de la nueva licitación, por lo que consideró “prudente” paralizar temporalmente el procedimiento hasta contar con nuevos informes técnicos y jurídicos de Secretaría e Intervención.
Villa insistió en que el acuerdo plenario que aprobó la externalización se sustentaba fundamentalmente en la supuesta mayor sostenibilidad económica de la gestión indirecta y defendió que, al haber cambiado sustancialmente las condiciones económicas iniciales, el Ayuntamiento debería revisar nuevamente cuál es la fórmula más eficiente y viable para prestar el servicio.
En términos similares se pronunció el portavoz socialista, Francisco Algar, quien argumentó que la base económica sobre la que el Pleno aprobó la externalización “ya no es la misma”. Según explicó, el estudio económico inicial reflejaba que la gestión indirecta suponía un ahorro de unos 86.000 euros anuales respecto a la gestión pública, mientras que tras la revisión salarial derivada del recurso empresarial, la nueva licitación situaría ahora el coste del servicio privatizado en torno a 55.000 euros anuales por encima de la gestión directa.
Algar defendió que la petición formulada por PSOE e IU no respondía “a una cuestión ideológica”, sino a la necesidad de rehacer los estudios de sostenibilidad y viabilidad económica antes de comprometer una contratación plurianual “de millones de euros”. El dirigente socialista advirtió además de que continuar adelante con la licitación sin actualizar la memoria justificativa ni los informes financieros podría generar perjuicios económicos para las arcas municipales.
Frente a ello, el equipo de gobierno del Partido Popular rechazó de plano la moción. El concejal Javier Pineda calificó la propuesta de PSOE e IU como una iniciativa que “carece tanto de forma como de fondo” y criticó además que hubiese sido registrada apenas una hora antes del inicio del Pleno, dificultando así su estudio detallado por parte del resto de grupos políticos.
Pineda defendió que el incremento de costes salariales señalado por la oposición también afecta a una hipotética gestión directa municipal, ya que igualmente han aumentado los salarios, trienios y costes laborales del personal público. A su juicio, la gestión indirecta “seguirá siendo más eficiente económicamente” incluso tras la actualización de los pliegos.
El edil popular acusó además a PSOE e IU de intentar “torpedear” nuevamente la externalización del servicio, asegurando que ambas formaciones mantienen desde el inicio una posición contraria al modelo de gestión indirecta y recordando los recursos y objeciones planteados anteriormente respecto a otros procesos de externalización municipal, como el contrato de limpieza.
El grupo municipal de Ciudadanos también votó en contra de la moción, aunque mostrando ciertas reservas respecto al fondo del asunto. Su portavoz, Jesús López, reconoció que las dudas planteadas por PSOE e IU eran “legítimas”, si bien lamentó no haber dispuesto de más tiempo para analizar un asunto “tan complejo técnicamente”.
No obstante, López defendió que la prioridad municipal debe ser reforzar cuanto antes el servicio de jardinería, al considerar que el deterioro que presentan actualmente muchos jardines y zonas verdes de la ciudad evidencia la insuficiencia de personal en la plantilla municipal. El portavoz naranja sostuvo además que el ahorro económico nunca fue el principal motivo por el que Ciudadanos apoyó la externalización, sino “la eficiencia, funcionalidad y agilidad” que, a su juicio, ofrece una empresa privada frente a los largos procesos administrativos de contratación pública.
Asimismo, apuntó que el incremento salarial experimentado también por el personal municipal podría reducir o incluso eliminar la diferencia económica de unos 50.000 euros anuales señalada por PSOE e IU entre ambos modelos de gestión.
Por parte de Vox, Laura Sánchez, señaló que ambas fórmulas de gestión son sostenibles, aunque defendió que la gestión indirecta “sigue siendo más eficiente”.
Con el rechazo de la moción, el Ayuntamiento continuará adelante con el actual procedimiento de licitación del contrato de mantenimiento y jardinería, uno de los procesos de externalización más controvertidos de los últimos años en el ámbito municipal.