La candidata socialista y concejala lucentina Isabel Carrasquilla ha realizado este lunes una primera valoración de los resultados obtenidos por el PSOE en las elecciones andaluzas, una lectura en la que ha reconocido la necesidad de abrir una reflexión interna y de introducir cambios inmediatos para recuperar la conexión con una parte del electorado progresista.
Carrasquilla ha señalado que, tanto en Lucena como en el conjunto de la provincia, el Partido Socialista ha mantenido unos resultados “prácticamente idénticos” a los de las elecciones autonómicas de 2022. En nuestra ciudad el PSOE se mantiene como tercera fuerza con 3.420 votos y el 15,40% de apoyos. Respecto a 2022, los soscialistas retroceden 1,96 puntos.
A su juicio, esa estabilidad en el voto permite interpretar que el PSOE se encuentra en su “suelo electoral”, aunque también considera que los comicios han mostrado el “techo de la derecha”, al entender que el crecimiento de Vox se ha frenado y que el Partido Popular ha perdido fuerza en términos generales.
El PSOE no ha conseguido todavía enganchar con quienes hasta hace no mucho formaban parte de su base electoral
La edil socialista considera que el mensaje sobre la necesidad de defender los servicios públicos que ha centrado la campaña del PSOE y que en Lucena, coincidia con la reivindicación del hospital y la movilización social en torno a la mejora de las infraestructuras sanitarias de la ciudad, no ha calado lo suficiente en la ciudadanía. “Algo no estamos haciendo del todo bien”, ha reconocido, al considerar evidente que una parte del votante de izquierdas continúa “aletargado” o no identifica actualmente al PSOE como su opción política. En este sentido, ha apuntado que otras fuerzas de izquierda sí han logrado crecer apoyándose también en un discurso de defensa de lo público y de crítica a la gestión del Gobierno andaluz de Juanma Moreno.
Para la representante socialista, el PSOE no ha conseguido todavía “enganchar” con quienes hasta hace no mucho formaban parte de su base electoral. Por ello, ha defendido que el partido debe analizar con claridad qué ha fallado y actuar sin demora. “Algo debemos cambiar, algo debemos mejorar y algo debemos hacer de forma muy distinta a partir de ahora”, ha afirmado, añadiendo que ese cambio “tiene que empezar de forma inmediata”.
Con las municipales ya en el horizonte, Carrasquilla señalaba que "una parte del resultado puede interpretarse como un castigo a la gestión de dirigentes socialistas con responsabilidades en el Gobierno central, aunque ha defendido que ese factor no tiene por qué trasladarse de la misma forma al ámbito local".
En este punto, ha subrayado que el grupo socialista lucentino cuenta, a su juicio, con un respaldo diferenciado y una línea de actuación propia. “Nuestra forma de comportarnos y nuestra línea es completamente distinta a nivel municipal”, ha señalado, para defender que los resultados autonómicos y los municipales no tienen por qué ser coincidentes.