A mediodía de hoy, la pedanía lucentina de Jauja ha alzado la voz contra el cierre de la oficina cerrada de la Caja Rural. Convocados por la asociación vecinal "La Aceña", en torno a 150 vecinos han exigido la reapertura del servicio bancario en las mismas condiciones que venía funcionando desde hace más de tres décadas. Portando una pancarta con el lema “Jauja se defiende. No al cierre de la Caja Rural. No a la eliminación del servicio bancario. Sin banco no hay pueblo”, los manifestantes han coreado proclamas como “El pueblo unido jamás será vencido” y “Lucena, escucha, Jauja está en la lucha”.
La protesta surge como respuesta al cierre de la oficina de la Caja Rural el pasado 31 de diciembre, sin previo aviso hasta pocos días antes ni comunicación formal a los clientes. La alternativa planteada por el Ayuntamiento de Lucena –un acuerdo con la entidad para ofrecer atención presencial en dependencias municipales solo dos días a la semana durante apenas dos horas y media– ha sido rechazada por los vecinos, por considerarla insuficiente. A pesar de que el cajero automático continuará operativo, el nuevo servicio no permitiría operaciones básicas como retirar efectivo por ventanilla, lo que afecta especialmente a los mayores, según manifiestan los vecinos.
Francisco Gómez, miembro de "La Aceña" y secretario del PSOE en Jauja, ha calificado la situación de injusta y ha exigido al Ayuntamiento que "utilice todos los recursos disponibles para restaurar el servicio completo".
“Nos enteramos del cierre de casualidad el 17 de diciembre. Ahora se nos ofrece un servicio muy limitado y, además, financiado con dinero público. Si se va a gastar dinero en una oficina, debe garantizarse el mismo servicio que teníamos”, ha declarado Gómez a LucenaHoy. Por todo ello pide al Ayuntamiento de Lucena que incremente la presión política para revertir esta situación.
La movilización de hoy podría no ser la última. Según han señalado los organizadores, se estudian nuevas acciones de protesta, incluida una posible concentración en el salón de plenos del Ayuntamiento. Aunque agradecen la implicación institucional, insisten en que es insuficiente. “Queremos una solución como la que se ha conseguido en otras pedanías, como Albendín, en Baena. Que se adapten las dependencias y se licite el servicio si es necesario. Lo que no vamos a hacer es resignarnos”, concluyó Gómez.
