El programa “Ejercicio físico y cáncer” ha dado hoy su primer paso en Lucena con la charla inaugural impartida por Verónica Bueno, preparadora física especializada en ejercicio oncológico, en una sesión divulgativa dirigida tanto a pacientes como a profesionales del ámbito deportivo y sanitario.
Este programa, impulsado por el Centro de Desarrollo Universitario de Lucena y el Ayuntamiento de la localidad, en base a la iniciativa de la cátedra ¿En qué te puedo ayudar?, desarrollada por la Universidad de Córdoba en colaboración con la Asociación Española Contra el Cáncer, se presenta como un proyecto pionero en Andalucía al vincular de forma estructurada el ejercicio físico con la atención y recuperación de personas que han pasado por un proceso oncológico.
Triple vertiente: divulgación, formación y atención al paciente
El programa se articula en tres líneas de actuación bien diferenciadas. La primera de ellas es la divulgación, materializada en la charla-taller celebrada durante la tarde de ayer, en la que se abordó el papel del ejercicio físico en el cáncer desde un enfoque práctico, educativo y accesible.

“Nuestra primera acción es esta charla de divulgación para todos los públicos, especialmente para pacientes y técnicos deportivos”, señaló la preparadora física, quien subrayó la importancia de ofrecer criterios claros y seguros a quienes quieren iniciarse en la actividad física tras un diagnóstico oncológico.
La segunda vertiente del programa se centra en la formación de técnicos deportivos, entre ellos entrenadores, fisioterapeutas y otros profesionales del movimiento, que recibirán capacitación específica en ejercicio físico y cáncer. Finalmente, el proyecto incluye una atención directa a pacientes oncológicos, que serán tratados a través de programas de ejercicio adaptados a sus necesidades.
Continuidad y cercanía para los pacientes
Uno de los aspectos más destacados del programa es su apuesta por la continuidad del tratamiento físico una vez finalizada la iniciativa. Según explicó Bueno, el objetivo es que los pacientes puedan seguir entrenando en Lucena con técnicos que han sido formados específicamente en este ámbito. “Es darle al paciente la posibilidad de cercanía, que no tengan que desplazarse excesivamente para poder tener una atención de calidad a nivel de ejercicio físico cuando han pasado por un proceso como es el cáncer”, afirmó.
Esta continuidad permite que el ejercicio físico deje de ser una intervención puntual para convertirse en una herramienta terapéutica integrada en la vida diaria de los pacientes.

Éxito de convocatoria y aval científico
El programa ha despertado un notable interés desde su anuncio, superando las previsiones iniciales tanto en el número de profesionales como de pacientes interesados. En total, se formará a ocho técnicos deportivos y se atenderá a 20 pacientes oncológicos.
Verónica Bueno recordó que, aunque se trate de una iniciativa innovadora a nivel autonómico, el ejercicio físico en oncología cuenta con un sólido respaldo científico. “Desde el año 2000 se investiga mucho en este ámbito y, especialmente a partir de 2016, hay una gran evidencia de que el ejercicio mejora la calidad de vida, la eficacia de los tratamientos y disminuye su toxicidad”, explicó.
El desarrollo del programa ha sido fruto de cerca de un año de trabajo conjunto entre las distintas entidades implicadas. Según relató Bueno, fue a raíz de anteriores jornadas celebradas en Lucena cuando se detectó la necesidad real de abordar el ejercicio físico como parte del proceso de recuperación oncológica. “Detectamos que había un interés claro y una necesidad en el ejercicio físico para pacientes con cáncer, y a partir de ahí se empezó a montar este programa dual, tanto para técnicos como para pacientes”, explicó.
La charla de hoy marca así el inicio de un proyecto que aspira a mejorar la calidad de vida y la autonomía de las personas que han pasado por el cáncer, integrando el ejercicio físico como un aliado clave en su recuperación.