sábado 16.10.2021

El lucentino Antonio Calzado despliega en las Islas Maldivas una pasión redonda (fotos)

 

Gravitado sobre una independencia reflexionada y suspirada, Antonio Calzado (29-06-1992) proclamó su rumbo un 4 de julio
El lucentino Antonio Calzado despliega en las Islas Maldivas una pasión redonda (fotos)
El lucentino Antonio Calzado despliega en las Islas Maldivas una pasión redonda (fotos)
Gravitado sobre una independencia reflexionada y suspirada, Antonio Calzado (29-06-1992) proclamó su rumbo un 4 de julio. El romance que germinó en unas categorías inferiores del Atlético Lucentino Industrial dirigidas por el brasileño Luis Carlos Angeli dos Reis eclosiona a más de 8.500 kilómetros de distancia. Un futbolista por devoción sacia su irrefrenable apetito de cuero en el United Victory, un equipo de la Segunda División de las Islas Maldivas.

Bordeando el Océano Índico, este graduado en Magisterio de Educación Primaria con la mención de Educación Física reconstruye una querencia que, inherente al sacrificio, lo ha enseñado a “sufrir, reír, llorar, gritar, enfadar…”. En Malé, capital de un país dividido en 1.200 islas, recupera “una juventud perdida”. El balón que pateó con solo cinco años vuela entre una base de hidroaviones y se esconde entre un fondeadero de barcos.

La inexistencia de una escuela formativa enfocada los principiantes lo emplazó con 5 años en niveles superiores a los dictados por su edad. Los traslados puntuales a Montilla, desde su Lucena natal, en su período como cadete, supusieron la primitiva ruptura con la comodidad del hogar. En años posteriores, perfeccionó su disciplina en el Ciudad de Lucena, RUD La Carlota y Antequera. La etapa en el APD Leonfortese italiano, como consecuencia de una beca académica, abrió un pasaporte reproducido en este 2015.

Los empleos ocasiones en bares y discotecas han sostenido el futuro docente de Antonio Calzado, su “otra gran pasión”. La aventura asiática también la entiende como una oportunidad excelente en su pretensión de potenciar el conocimiento de idiomas.

La demarcación natural de Calzado –defensa central- prologó su emigración. Su club actual precisaba de zagueros y así se lo comunicó un amigo que lo adelantó en su travesía. La aceptación de la propuesta eludió cualquier demora porque las dificultades de progreso en el césped patrio se aventuraban insalvables. “No lo pensé; los futbolistas españoles están muy bien vistos en todo el mundo”.

Al aterrizar en Malé, luego de un itinerario en solitario, Álex Gil, miembro del mismo vestuario y con quien comparte piso, lo recibió junto a los directivos que lo han contratado. “Las condiciones son óptimas, son formales a la hora de los pagos y comprenden que estás fuera de casa ya que si necesito algo solo tengo que pedirlo”, relata satisfecho.

El United Victory ambiciona ascender a Primera División, una altura convertida en sueño mental de Calzado. Por el momento, el combinado rojo es líder con dos victorias en su expediente. En la plantilla conviven, aparte de efectivos locales, representantes de Costa de Marfil, Sri Lanka y los dos españoles mencionados.

El cálculo de los espacios y la constante velocidad gobiernan el fútbol en las Islas Maldivas. Los aficionados solicitan autógrafos, fotografías y animan a sus ídolos por las calles. David Carmona, quien perteneció, entre otros al Puertollano, y otros valencianos se han incorporado a una colonia española que organiza reuniones prácticamente a diario.

La densidad poblacional y la proliferación de motocicletas modelan el entramado de Malé. Antonio Calzado, quien prevé regresar a España en septiembre, mes en el que concluye la temporada regular, vincula su ulterior vuelta a la república insular a la firma de un contrato en la élite. Y, siempre, abrazado a un lema triangular “esfuerzo, trabajo e ilusión”.