sábado 26.09.2020

El ayuntamiento disolverá la Gerencia antes de fin de año e iniciará la redacción de un nuevo PGOU

El ayuntamiento disolverá la Gerencia antes de fin de año e iniciará la redacción de un nuevo PGOU
El ayuntamiento de Lucena disolverá definitivamente la Gerencia de Urbanismo antes de que acabe el presente año. "La decisión municipal ya ha sido adoptada por el equipo de gobierno y comunicada a los trabajadores", aseguró ayer el concejal de Urbanismo, Miguel Villa, que indicó que "se trata de una decisión ya anunciada y que ahora se verá culminada con un proceso administrativo que finalizará con la absorción por parte del ayuntamiento de Lucena del personal y funciones que viene desarrollando la Agencia Pública de Administración Local "Gerencia de Urbanismo de Lucena".
 
Villa manifestó que "se trata de un procedimiento nada traumático, puramente administrativo y que no supondrá pérdida alguna de puestos de trabajo ni modificación de las condiciones laborales actuales para el personal de la Gerencia ni para el resto de la plantilla municipal". 
 
El edil de IUCA indicó que la medida persigue, como ya ocurriera con Servimán, una optimización del trabajo de este departamento municipal, dotándolo de mayor eficacia y una simplificación del organigrama del ayuntamiento, quedando integrados todos los trabajadores en el área de Obras e Infraestructuras. 
 
NUEVO PGOU
Villa ha señalado a este periódico que "la Gerencia, tal y como la hemos conocido, desempeñó un papel fundamental en el desarrollo urbanístico de la ciudad, pero hoy el panorama ha cambiado sustancialmente y se hacía necesario ir con los nuevos tiempos". En este sentido, Villa adelantó que el Consejo de la Gerencia convocado para hoy dará a conocer el informe que justifica la reforma del PGOU y por tanto la redacción integral de un nuevo Plan General. Este informe ya fue solicitado por el Consejo en el pasado mes de julio tras acuerdo unánime del Consejo Local de Participación Ciudadana, Urbanismo y Medio Ambiente.
 
Miguel Villa, indicó que el objetivo principal de esta medida será el de adecuar la normativa vigente a la realidad socio-económica de la ciudad.
 
El PGOU vigente, aprobado en 2001, en pleno boom económico y urbanístico con un periodo de vigencia de doce años, respondió a unas previsiones de desarrollo de suelos de primera y segunda residencia, industriales y comerciales  que no se ha cumplido. Corregir esos desequilibrios será la función principal de una revisión que el ayuntamiento cree que podría estar concluida en un plazo de dos años y que supondrá, de hecho, un nuevo PGOU, en el que el volumen de suelos urbanizables se reducirá de forma importante y también las normas que regulan qué y cómo se puede construir en cada zona.
 
Según explicó Villa recientemente, con estas medidas se pretende desterrar casos como los de las pedanías de Jauja o Las Navas. En la primera, el suelo urbanizable definido en el PGOU actual es superior a la superficie del casco urbano consolidado y se incluye en una sola unidad urbanística, lo que obligaría a cualquier empresa o ciudadano interesado en construir a garantizar la totalidad de la urbanización de la zona, lo que se traduce, de hecho, en que no se construyen más viviendas pese a existir interesados en edificar.
 
Del mismo modo, en la zona de segunda residencia de Campo de Aras, existen miles de metros cuadrados de olivar calificados en el PGOU como suelos urbanizables pese a que pasarán décadas antes de que se edifiquen.
 
Otro asunto a abordar será la definición de las zonas acústicamente saturadas en el centro urbano o  la adaptación a normas de rango superior como es el Plan de Ordenación Territorial de Andalucía.