martes 19.10.2021

El gobierno local abre "un periodo de reflexión" sobre la rehabilitación de la Casa de los Mora

El gobierno local abre "un periodo de reflexión" sobre la rehabilitación de la Casa de los Mora
El gobierno local abre "un periodo de reflexión" sobre la rehabilitación de la Casa de los Mora
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El equipo de gobierno podría replantear la rehabilitación y puesta en valor de las antiguas bodegas Mora-Chacón, antiguo palacete del siglo XVIII en la céntrica calle San Pedro, principal actuación de la segunda fase del Proyecto de Regeneración Integral del Centro Histórico de la Ciudad de Lucena, cofinanciado con fondos FEDER y en el que también se incluye la peatonalización y mejora de la accesibilidad peatonal de numerosas calles del centro urbano lucentino.
 
El proyecto de Rehabilitación de la Casa de los Mora estaba inicialmente valorado en 4.5 millones de euros, aunque posteriormente se redujo en un veinte por ciento como consecuencia de una limitación presupuestaria impuesta por la Unión Europea.
 
La iniciativa contempla la rehabilitación y adaptación del histórico inmueble como Centro Polivalente de Servicio Ciudadano, en el que inicialmente se había apuntado la posibilidad de integrar infraestructuras como la Escuela Oficial de Idiomas, una Guardería-Ludoteca, un hotel de asociaciones vecinales o una cafetería, entre otros usos socio-culturales y administrativos municipales.
 
Según ha explicado el concejal de Urbanismo, Miguel Villa, “la alternativa que estamos pleanteando es la de aminorar el presupuesto de esta actuación y destinar esas partidas a otras actuaciones que consideramos más urgentes”.
 
Villa manifestó que “estamos en pleno proceso de reflexión sobre la conveniencia o no de reformular el proyecto y hacer algo más simple, pero siempre partiendo de la recuperación integral del edificio y su puesta al servicio de la ciudadanía”.
 
En este cambio de proyecto podrían influir aspectos como el elevado coste de mantenimiento del inmueble con sus características iniciales o la gran cantidad de instalaciones municipales actualmente sin uso, como las de la Escuela de Hostelería de la Subbética –que este año no ha impartido cursos más allá del Ciclo Formativo de Cocina del IES Juan de Aréjula– el auditorio municipal o el centro de formación en energías alternativas y medio ambiente.
 
Aunque el destino del ahorro no está decidido, Villa argumentó que “con un millón de reducción del presupuesto de las bodegas podríamos, como ejemplo, arreglar otras cinco calles, completar la zona de ocio de La Estación o mejorar el entorno del nuevo recinto ferial”, donde se ubica el nuevo auditorio, pendiente de crear los accesos para entrar en funcionamiento.
 
Villa indicó que “el equipo de gobierno se ha marcado el mes de septiembre como plazo para cerrar este proceso de reflexión y, en su caso, tramitar el cambio a través de los cauces municipales correspondientes" y de acuerdo con la oposición.
 
UNA HISTORIA DE PROYECTOS INACABADOS
Este edificio fue construido en el siglo XVIII. En 1891 fue adquirido por la familia de los Mora, que establecieron en el mismo su prestigiosa bodega de vinos finos de Moriles y el domicilio familiar. En 1988, casi un siglo después, el edificio fue adquirido por el Ayuntamiento, albergando los locales de ensayo de la banda de música y algunos usos culturales. Unos años más tarde el inmueble tuvo que ser cerrado por su mal estado de conservación y se puso en marcha una escuela taller para su recuperación, cuyo trabajo quedó incompleto.
 
El inmueble ha sufrido distintos intentos de puesta en valor durante las últimas décadas. La última de ellas se llevaba a cabo a finales de 2008, y consistió en la adopción de medidas de seguridad y estabilidad en el edificio. Los trabajos consistieron en la reconstrucción de la fachada hasta la primera planta, la realización del forjado y cubierta de la primera crujía, saneamiento de medianeras con los edificios contiguos, recuperación de parte de las arcadas de claustro, la rehabilitación de los parterres y jardines del patio, y la rehabilitación de los artesonados de madera, con un coste de 325.756 euros. La actuación fue considerada entonces como  avance del proyecto de recuperación para el uso público del conjunto arquitectónico, redactado por Juan Cantizani y valorado en 3,2 millones de euros.
 
Incluso se planteó la posibilidad de construir un edificio moderno en el solar municipal colindante, de 640 metros cuadrados de superficie.