viernes 30.10.2020

"Decisiones ¿valientes?", por Alfonso Jiménez

"Decisiones ¿valientes?", por Alfonso Jiménez
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Lo ha dicho el tío y se ha quedado tan fresco. Rajoy ha proclamado en el Congreso del Partido Popular Europeo, celebrado en Dublín, que todo va mejor porque han sabido tomar "decisiones valientes". Este es el calificativo escogido. No ha dicho dolorosas, traumáticas, impuestas. No. Ha dicho "valientes".

La cita esta me recuerda a la que Jeb Bush, (gobernador de Florida, hermano e hijo de los dos Bush ex-presidentes de EE.UU)  utilizó para hacer propaganda de la guerra de Irak. Vino el impresentable a nuestro país a decir que España tenía que apoyar la guerra porque íbamos a tener "beneficios inimaginables". Lo dijo en castellano "florido" para que lo entendiéramos bien. Cualquier persona medio sensata podrá comprender que aquella guerra ha causado la destrucción total para Irak y posiblemente precipitó sobre España la fatídica tragedia del 11-M con 192 muertos y 1.991 heridos para siempre por el terrorismo islamista.

Pero volvamos a las decisiones "valientes" aireadas por Rajoy.  Ha sobrepasado las tres líneas rojas que prometió no cruzar en sanidad, educación y dependencia. No ha cortado los casos de corrupción política/financiera, sino que se han triplicado. No ha colaborado con la justicia aclarando por qué Bárcenas cobraba el mayor sueldo del PP, incluso después de haber sido desligado del partido. Ni por qué le mandaba mensajes de aliento diciéndole aquello de: "Luis resiste, hacemos lo que podemos".

Entre esas decisiones "valientes" no ha estado la de suprimir las subvenciones a los sindicatos, patronales y partidos políticos, puesto que acaba de anunciar que este año el  PP recibirá 24 millones y el PSOE 14 para que sigan tirando. Tampoco está el prohibir la "puerta giratoria" para pasar del cargo público al consejo de administración privado. Ni establecer un tope para que los altos cargos incompetentes no puedan llevarse indemnizaciones millonarias de entidades quebradas por su mala gestión (caso Bankia y demás).

Tampoco ha tomado medidas "valientes" contra el aforamiento de los cargos políticos para que todos seamos iguales ante la ley; ni contra los indultos a narcotraficantes y corruptos. Ni mantener el derecho a sanidad a los españoles que se ausenten del país más de 3 meses. Ni impulsar el esclarecimiento de lo ocurrido en el metro de Valencia (42 muertos) cuando la visita del Papa. De todo esto, nada.

Al parecer las medidas "valientes" por las que nuestra economía ha tomado buen rumbo, han sido:  aumentar los impuestos; bajar salarios a la clase media y baja; recortar las prestaciones a la dependencia y minusválidos; reducir ayudas a becas y estudios; facilitar los desahucios para vender esos pisos a fondos buitres; intimidar a los pensionistas "financieros" arruinados por las preferentes de Blesa; implantar una reforma laboral que ha dejado completamente desprotegidos a los trabajadores; fomentar los minijobs para los ciudadanos, mientras que los políticos y familiares se pluriemplean en puestos bien remunerados e innecesarios; y llevar nuestro anterior estado de bienestar a un deterioro total.

Los datos españoles son terroríficos: 6 millones de parados; 12 millones de personas están bajo el umbral de la pobreza; 3 millones ( el doble que hace 5 años), viven en pobreza severa, con menos de 300  euros al mes; el paro juvenil supera el 55%. Y más de 400.000 personas han dejado de apuntarse al paro para emigrar al extranjero.

Para qué seguir. Es cierto que la prima de riesgo se ha reducido a la mitad y que algo se han recuperado las cifras de la macroeconomía. Según el Gobierno, se ha iniciado un cambio de ciclo, cuya mejoría los de abajo no vemos. Se podría hablar de que han sido medidas dolorosas e impuestas. Pero lo que no se puede ni debe decir es que se han tomado "decisiones y medidas valientes" ¿Valientes a favor de quién?

¿Valientes contra quién? Que cada cual lo piense un poco, si quiere pensar.