Jueves 24.01.2019

350 aniversario del nacimiento de Francisco Hurtado Izquierdo (1: Lucena y Córdoba)

Portada Iglesia de San Martín
Portada Iglesia de San Martín
350 aniversario del nacimiento de Francisco Hurtado Izquierdo (1: Lucena y Córdoba)

Hace 350 años, en 1669, nació en Lucena Francisco Hurtado Izquierdo, el artista más importante que ha dado nuestra ciudad, creador de un Barroco original –denominado prismático– que traspasó las fronteras de provincia y de Andalucía y que será tomado como referencia en México.

Su mayor estudioso, René Taylor, en Francisco Hurtado and his school, comenta que de sus años de formación se sabe poco, que alcanzó el rango de capitán en el ejército, probablemente como ingeniero militar. Dejando a un lado a Taylor, se cree que es posible que lo formara el arquitecto lucentino Juan Trujillo, con quien trabajó en la Iglesia de San Martín (San Agustín) de nuestra ciudad (concretamente, se atribuye a Hurtado la realización de las portadas); o Leonardo Antonio de Castro, uno de los artistas sobresalientes de aquella Lucena (para más señas, el autor de la magnífica Capilla del Sagrario de la Parroquia de San Mateo). En esta primera etapa, lucentina, también se cree que colaboró en el retablo del altar mayor del Santuario de Nuestra Señora de Araceli y, quizá, en los añadidos barrocos de la Iglesia de San Pedro Mártir.

Después de Lucena, siguió su carrera en Córdoba, donde encontramos muchas de sus obras. En 1695 realizó el retablo mayor de la Iglesia de San Pedro de Alcántara, en 1696 uno de los cuerpos del altar del retablo mayor de la Iglesia de San Lorenzo, en 1697 fue nombrado maestro mayor de la catedral cordobesa, en 1698 ya había comenzado a trabajar en la nueva sacristía de la catedral, hoy conocida como Capilla del Cardenal Salazar, que se terminará en 1703; dos años antes, en 1701, comenzaría la construcción del Hospital del Cardenal Salazar, actual Facultad de Filosofía y Letras. Otras obras que realizó, o en las que colaboró, en Córdoba son la Ermita de la Alegría, la escalera de la Ermita de la Fuensanta, la capilla del actual Instituto Góngora, algunas casas que han desaparecido y, probablemente, el Oratorio de San Felipe Neri y la Iglesia de la Trinidad, entre otras. En la provincia trabajará en Belalcázar, en El Carpio y en Priego, localidad donde se casaría con Mariana de Gámiz y Escobar en 1699.

En este periodo también estuvo en Málaga, pues se cree que fueron obras suyas la biblioteca del Convento de la Merced y, según cita Taylor a Gallego Burín, el camarín de la Virgen de la Victoria.

Ni que decir tiene la importancia del mecenazgo del citado cardenal Pedro de Salazar, pues la nueva sacristía de la catedral es toda una apuesta artística llena de originalidad, comenzando por su estructura octogonal y el espacio, la iluminación procedente de los ocho ventanales de la base de la cúpula (o tambor), las yeserías con el zócalo de mármol… Otros dos nombres sobresalientes del Arte barroco, José de Mora y Antonio Palomino, aportarán las esculturas y las pinturas, respectivamente. Sin duda, la originalidad e importancia de su obra en Córdoba hará que se le reclame desde Granada, donde se trasladará en 1705, pero esto merece un capítulo aparte.