El Pleno del Ayuntamiento de Lucena aprobo este martes, con el respaldo unánime de todos los grupos municipales, el texto de la nueva Ordenanza para la Regulación del Comercio Ambulante. Esta revisión adapta la ordenanza a la legislación autonómica vigente y mejora su coherencia y aplicabilidad.
La nueva redacción introduce medidas que benefician directamente al colectivo de vendedores ambulantes y mejoran el servicio prestado a la ciudadanía, incorporando actividades que hasta ahora carecían de cobertura reglamentaria, como las churrerías, y ampliando y ordenando el listado de plazas y espacios donde puede desarrollarse esta actividad tanto en Lucena como en sus pedanías. En Lucena podrán instalarse un máximo de 141 puestos, mientras que en las pedanías el número no podrá exceder de 15.
De este modo, la nueva normativa integra el plano definitivo de ubicación de los puestos en el actual del mercadillo municipal y regulariza la posibilidad de celebrar mercadillos extraordinarios, hasta cinco mercadillos nocturnos a lo largo del año, en periodos determinados.
Otro de los aspectos destacados es el reconocimiento de la experiencia profesional no solo del titular del puesto, sino también de colaboradores y familiares debidamente acreditados, lo que permitirá que, en caso de jubilación o cese, estas personas puedan puntuar en futuros procesos de licitación. Tras esta aprobación inicial, el texto será remitido a la Dirección General de Comercio de la Junta de Andalucía y, una vez finalizada su tramitación, se procederá a licitar los puestos vacantes, culminando así un proceso de ordenación y revitalización del mercadillo municipal.
Una vez aprobada inicialmente por el pleno, la nueva ordenanza pasará ahora por la Dirección General de Comercio de la Junta de Andalucía, que tras su estudio la remitirá de nuevo al ayuntamiento para que sea el pleno municipal quien de su aprobación definitiva.
El edil de Comercio, Francisco Barbancho, señaló que será tras esta aprobación final cuando se saquen a licitación las parcelas de puestos que se encuentran vacantes, bien por cese de los titulares, bien porque estos no reunan los requisitos que la ordenanza. Será este el paso definitivo para concluir este procedimiento, que, como reconoció, el propio edil, se ha dilatado en el tiempo más de lo esperado.
