El Ayuntamiento exige limpiar parcelas. Pero, ¿quién vigila las de titularidad pública?
El Ayuntamiento de Lucena tiene una costumbre muy saludable: recordar a los propietarios de solares que deben mantenerlos limpios, desbrozados y en condiciones de seguridad para prevenir incendios.
El bando municipal de 2026 fija obligaciones de limpieza y advierte de sanciones de hasta 3.000 euros. La prevención es necesaria y las normas deben cumplirse.
Pero el incendio ocurrido ayer, 24 de septiembre, en una parcela de titularidad pública –cuya propiedad concreta deberá aclararse– plantea una pregunta que merece una respuesta: ¿Quién se encarga de comprobar que las parcelas públicas se encuentran en condiciones adecuadas para prevenir incendios?
Porque la prevención no puede limitarse a publicar bandos y exigir responsabilidades a los propietarios privados. También debe existir una vigilancia efectiva sobre los terrenos de titularidad pública, con independencia de quién sea su propietario o la Administración responsable de su mantenimiento.
Y aquí aparece la ironía: "Bandos doy y para mí no tengo"
No se trata de cuestionar la obligación de los particulares de mantener sus parcelas limpias. Se trata de exigir coherencia, planificación y transparencia.
¿Existe un inventario de las parcelas públicas del municipio? ¿Se comprueba su estado antes de la llegada del verano? ¿Quién tiene la responsabilidad de mantenerlas? ¿Se han realizado las inspecciones y trabajos preventivos necesarios? Los vecinos tienen derecho a conocer las respuestas.
La prevención se demuestra con planificación, mantenimiento y control. No basta con recordar las obligaciones de los demás: también hay que garantizar que los espacios públicos y los terrenos bajo responsabilidad de las distintas Administraciones se mantienen en condiciones adecuadas.
Lucena necesita menos bandos de cara a la galería y más prevención sobre el terreno.
Vicente Dalda